Navidad por las nubes

Cuidado con las carteras porque se acercan unas Navidades prohibitivas. El encarecimiento de la cesta de la compra (subida de la leche, del pan, de los cereales y el pollo) y el disparadero en el que se ha instalado el IPC (el último dato de octubre es un incremento del 3,6 por ciento) puede quedarse corto ante la previsión de gastos navideños.
La cena de Nochebuena puede salir este año por los dos ojos de la cara teniendo en cuenta que los precios de varios productos típicos de esas comidas familiares ya están hoy más caros que en la Navidad del 2006. Y eso teniendo en cuenta que durante esas fechas los precios casi hasta se duplican con respecto al resto del año.
Las cocochas de merluza, el bogavante, la cigala, las gambas, el lechazo y la piña costaban ayer, en los mercados municipales -entre los que destacan El Val y El Campillo-, más que el 21 de diciembre del 2006. Y si la escalada de precios entre noviembre y diciembre suele ser imparable, ajústese el cinturón pensando en lo que pueden subir los precios este año, si se repite esa premisa de que en los días previos a la Navidad se multiplican los precios. Por ejemplo, en noviembre del año pasado por una piña se pagaba 1,54 euros. En tan sólo un mes el precio subió hasta los 2,29 euros. Hoy mismo, esta fruta ya cuesta 2,82 euros. Afortunadamente, el otro postre típico está más barato ya que las uvas costaban este octubre menos que en noviembre del año 2006 (si bien es verdad que la referencia de octubre sitúa a la fruta más cerca de su temporada habitual).
La situación se repite en otros productos como las cocochas de merluza (diez euros por encima de lo que costó ponerlas en la mesa de Navidad el año pasado), el bogavante (ya está 55 céntimos más caro), la cigala pequeña (diez euros más) o el lechazo (veinte céntimos por encima del precio de las Navidades del 2006). Así, dos productos estrella durante esos días -el lechazo y las gambas- ya están hoy, a cinco semanas de la Navidad, más caras que la Nochebuena del 2006. El lechazo medio o entero se pone en el mercado a doce euros el kilo. Los precios de la lonja de Segovia sitúan esta semana el precio de kilo vivo sobre granja en 5,50 euros.
El año pasado, la cesta de la compra navideña se duplicó en tan sólo un mes, de acuerdo con los datos facilitados por los mercados municipales. Por eso las asociaciones de consumidores recomiendan ser precavidos, adelantar las compras a noviembre y ya que no se congelan los precios, congelar al menos, en la medida de lo posible, el pescado, la carne y el marisco que se consumirá en Navidad.
Este año, la recomendación parece más seria que nunca puesto que la escalada de precios, también afectará a las delicias navideñas.
No obstante, la fluctuación de los mercados -sobre todo del pescado- y la dependencia de su procedencia hace que haya excepciones. Por ejemplo, el besugo está casi un euro más barato que en noviembre del año pasado (aunque luego su precio creció el 180 por ciento en apenas cuatro semanas). También es más económico el solomillo de ternera o el pulpo fresco. Pero el punto de partida es más caro para el bacalao sin cabeza, el buey, las nécoras, los langostinos, el percebe, las almejas, el cordero, el pavo, el cabrito o el lechazo.
Y a esto habría que sumar la relación de productos más habituales. La leche subió el 12,3 por ciento en octubre (el 25 por ciento en un año). El precio del pan se incrementó el 5 por ciento el mes pasado y otro tanto ocurrió con el pollo. Una subida brutal que termina pasando factura, y nunca mejor dicho, a la economía doméstica.
Como consuelo queda pensar que el comportamiento de algunos productos sea similar durante los próximos días al movimiento que registraron el año pasado. Hubo algunos alimentos que no sólo no se encarecieron durante la Navidad sino que incluso estuvieron algo más baratos que en noviembre. No es lo habitual, pero así sucedió entre noviembre y diciembre del 2006 precisamente con las cocochas, las gambas y el solomillo.
Estas apreciaciones sobre casos concretos han llevado a las consultoras a hacer sus propios cálculos estadísticos. De acuerdo con el Tercer estudio sobre Hábitos Navideños (Deloitte), los hogares españoles pagarán el 71,5 por ciento más que en las pasadas fiestas por poner en la mesa los mismos productos que en la pasada navideña. Esto supone pasar de los 218 euros gastados en comida en el 2006 -como media en cada hogar- a los 374 que costará esta Navidad.
Estas apreciaciones sobre casos concretos han llevado a las consultoras a hacer sus propios cálculos estadísticos. De acuerdo con el Tercer estudio sobre Hábitos Navideños (Deloitte), los hogares españoles pagarán el 71,5 por ciento más que en las pasadas fiestas por poner en la mesa los mismos productos que en la pasada navideña. Esto supone pasar de los 218 euros gastados en comida en el 2006 -como media en cada hogar- a los 374 que costará esta Navidad.
- Escrito por Columbina






