Por qué no viajar en Navidad

Cada vez son más quienes no limitan estos días de fiesta a encuentros familiares y deciden aprovecharlos para desconectar del ajetreo navideño y conocer nuevos lugares. Así lo demuestra la creciente tendencia a acortar las vacaciones de verano para poder disfrutar de unos días de asueto en Navidad o Semana Santa.
Además de que los precios no se disparan, la ventaja de las mini-vacaciones navideñas es que los aeropuertos y los hoteles presentan una estampa bastante tranquila, salvo los días estrella.
Parques temáticos, el Caribe, las Islas Afortunadas y, como no, las estaciones de esquí constituyen los principales destinos de un viajero cuyo perfil ronda los 40 años, está soltero o no tiene hijos y realiza un desembolso en torno a 601 euros para cuatro días de estancia.
- Escrito por Columbina





