Navidad en Colombia Novena de Aguinaldos

Día 5

Domingo, 20 de diciembre

La novena empieza el 16 de diciembre. Faltan 66 días. Mientras tanto, puedes leer el día 5 para prepararla.

Oración para todos los días

PlegarAbrir

Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres, que les disteis en vuestro Hijo la mejor prenda de vuestro amor, para que, hecho hombre en las entrañas de una Virgen, naciese en un Pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio. En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro Hijo humanado; suplicándoos por sus divinos méritos, por las tiernas lágrimas que derramó en el Pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con total desprecio de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su Cuna y more eternamente. Amén.

Se reza tres veces el Gloria al Padre.

Cambia cada día

Consideración para el día quinto

PlegarAbrir

Ya hemos visto la vida que llevaba el Niño Jesús en el seno de su Purísima Madre: veamos hoy la vida que llevaba también María durante el mismo espacio de tiempo. Necesidad hay de que nos detengamos en ella si queremos comprender, en cuanto es posible a nuestra limitada capacidad, los sublimes misterios de la Encarnación y el modo como hemos de corresponder a ellos.

María no cesaba de aspirar al momento en que gozaría de esa visión beatífica terrestre: la del Dios Encarnado. Estaba a punto de ver aquella faz humana que debía iluminar el Cielo durante toda la eternidad. Iba a leer el amor filial en aquellos mismos ojos cuyos rayos deberían esparcir para siempre la felicidad en millones de los elegidos. Iba a ver aquel Rostro todos los días, a todas horas, a cada instante, durante muchos años. Iba a verle en la ignorancia aparente de la infancia, los encantos particulares de la juventud y en la serenidad reflexiva de la edad madura… Haría todo lo que quisiese de aquella faz divina; podría estrecharla contra la suya con toda la libertad del amor materno; cubrir de besos los labios que deberían pronunciar la sentencia de todos los hombres; contemplarla a su gusto durante su sueño o despierto, hasta que la hubiese aprendido de memoria… ¡Cuán ardientemente deseaba ese día!

Tal era la vida de expectativa de María… era inaudita en sí misma, mas no por eso deja de ser el tipo magnífico de toda vida cristiana. No nos contentemos con admirar a Jesús residiendo en María, sino pensemos que en nosotros también reside por esencia, potencia y presencia.

Sí, Jesús nace continuamente en nosotros y de nosotros, por las buenas obras que nos hace capaces de cumplir, y por nuestra cooperación a la gracia; por manera del alma del que se halla en gracia es un seno perpetuo de María, un Belén interior sin fin. Después de la Comunión Jesús habita en nosotros, durante algunos instantes, real y sustancialmente como Dios o como hombre, porque el mismo Niño que estaba en María está también en el Santísimo Sacramento. ¿Qué es todo eso sino una participación de la vida de María durante esos maravillosos meses, y una expectativa tan llena de delicias como la suya?

Oración a la Santísima Virgen

PlegarAbrir

Soberana María, que por vuestras grandes virtudes, y especialmente por vuestra humildad, merecisteis que todo un Dios os escogiese por Madre suya, os suplico que vos misma preparéis y dispongáis mi alma y la de todos los que en este tiempo hiciesen esta Novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorado Hijo.

¡Oh dulcísima Madre!, comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que le aguardasteis vos, para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad.

Se reza nueve veces el Avemaría. Hoy es costumbre rezarla tres veces.

Oración a San José

PlegarAbrir

¡Oh santísimo José, esposo de María y padre putativo de Jesús! Infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan altos ministerios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Os ruego, por el amor que tuvisteis al Divino Niño, me abraséis en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina Esencia le veo y le gozo en el Cielo. Amén.

Se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Gozos: aspiraciones para la venida del Niño Dios

PlegarAbrir

Quien dirige lee cada estrofa y, después de cada una, todos responden; es costumbre cantar la respuesta: «¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!».

Coro · todos
Dulce Jesús mío,mi Niño adorado.¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!
¡Oh Sapiencia sumadel Dios soberano,que a infantil alcancete rebajas sacro!¡Oh Divino Niño,ven, para enseñarnosla prudencia que haceverdaderos sabios!
Todos
¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!
¡Oh Adonaí potenteque a Moisés hablando,de Israel al pueblodisteis los mandatos!¡Ah!, ¡ven prontamentepara rescatarnos,y que un niño débilmuestre fuerte brazo!
Todos
¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!
¡Oh raíz sagradade José, que en lo altopresentas al orbetu fragante nardo!¡Dulcísimo Niñoque has sido llamadoLirio de los valles,bella flor del campo!
Todos
¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!
¡Llave de Davidque abre al desterradolas cerradas puertasde regio palacio!¡Sácanos, oh Niño,con tu blanda mano,de la cárcel tristeque labró el pecado!
Todos
¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!
¡Oh lumbre de Oriente,sol de eternos rayos,que entre las tinieblastu resplandor veamos!¡Niño tan precioso,dicha del cristiano,luzca la sonrisade tus dulces labios!
Todos
¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!
¡Espejo sin mancha,santo de los santos,sin igual imagendel Dios soberano!¡Borra nuestras culpas,salva al desterrado,y en forma de Niñoda al mísero amparo!
Todos
¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!
¡Rey de las naciones,Emmanuel preclaro,de Israel anhelo,pastor del rebaño!¡Niño que apacientascon suave cayadoya la oveja arisca,ya el cordero manso!
Todos
¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!
¡Ábranse los cielosy llueva de lo altobienhechor rocíocomo riego santo!¡Ven, hermoso Niño,ven, Dios humanado!¡Luce, hermosa estrella,brota, flor del campo!
Todos
¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!
¡Ven, que ya Maríapreviene sus brazos,do su Niño veanen tiempo cercano!¡Ven, que ya José,con anhelo sacro,se dispone a hacersede tu amor sagrario!
Todos
¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!
¡Del débil, auxilio,del doliente, amparo,consuelo del triste,luz del desterrado!¡Vida de mi vida,mi sueño adorado!¡Mi constante amigo,mi divino hermano!
Todos
¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!
¡Véante mis ojosde ti enamorado!¡Bese ya tus plantas!¡Bese ya tus manos!¡Prosternado en tierrate tiendo los brazos,y aún más que mis fraseste dice mi llanto!
Todos
¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!
¡Ven, Salvador nuestro,por quien suspiramos!
Todos
¡Ven a nuestras almas!¡Ven, no tardes tanto!

Oración al Niño Jesús

PlegarAbrir

Acordaos, oh dulcísimo Niño Jesús, que dijiste a la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos vuestros devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: «Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia, y nada te será negado». Llenos de confianza en Vos, oh Jesús, que sois la misma verdad, venimos a exponeros toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos, por los méritos infinitos de vuestra Encarnación y de vuestra infancia, la gracia… de la cual necesitamos tanto. Nos entregamos a Vos, oh Niño omnipotente, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que, en virtud de vuestra divina promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica. Amén.

Villancicos

PlegarAbrir

Es costumbre terminar cantando villancicos.